lunes, 10 de septiembre de 2018

Los Pintores de Skagen. Fragmentos de Eternidad en Algunas de las Pinturas más Líricas de todo el Siglo XX

Comidas festivas, brindis, paseos en la playa,  fogatas y evocadores atardeceres a la luz de la luna... parece que un ángel ha descendido a la Tierra e inspiró a un grupo de amigos a eternizar los afectos familiares, los juegos de cartas, las escenas domésticas, las trenzas y los encajes, el trabajo de las mujeres, los juegos infantiles y las caminatas por los senderos azules de Skagen, una aldea de pescadores al norte de Dinamarca.

Desde finales de la década de 1870 hasta el cambio de siglo, un grupo de artistas escandinavos se reunió cada verano en Skagen. Fue la luz lo que los atrajo, una preocupación muy de la época. Allí, enamorados del lugar, la cofradía del paisaje se dedicó a la pintura "en plein air". 
Los pintores tomaron algunos elementos de sus contemporáneos franceses, los famosos impresionistas cuyo movimiento se encontraba en pleno auge, aunque ellos se separaron de las tradiciones enseñadas en las academias y desarrollaron sus propios estilos únicos de una gran suavidad, elegancia y poesía.

 A breakfast. The artist, his wife and the writer Otto Benzon by Peder Severin Krøyer, 1893

Anna Ancher returning from the field
by Michael Ancher, 1901

Artists on the Beach by Peder Severin Kroyer, 1882

At Lunch by Peder Severin Krøyer, 1883

Hip, Hip, Hurrah! by P.S. Krøyer, 1888

Midday Meal in the Garden by Anna Ancher, 1915

Sewing Fisherman’s Wife by Anna Ancher, 1890

Skagen by Michael Peter Ancher, c.1900

Summer Day at Skagen South Beach by Peder Severin Krøyer, 1884

Summer Evening at Skagen Beach by P.S. Krøyer, 1899

Summer Evening on Skagen’s Southern Beach by P.S. Krøyer, 1893

The Benzon daughters by Peder Severin Krøyer, 1897

The Boat is Set in the Sea by Oscar Björck, 1885

Harvesters by Anna Ancher, 1905

Roses by P.S. Krøyer, 1893

The Actor’s Lunch, Skagen by Michael Peter Ancher, 1902

sábado, 8 de septiembre de 2018

Marianne Stokes. Honor a las Mujeres, Ellas Trenzan y Tejen Rosas Celestiales en la Vida Terrenal

Me gusta la atmósfera, los colores, la luz. Todo es bello y fascinante de ver, un verdadero placer. Marianne Stokes es una pintora tan hermosa, es una delicia, su trabajo es tierno y está considerada una de las mejores pintoras de la Inglaterra victoriana. Era de origen austríaco, nació en 1855 y dedicó toda su vida a pintar.

Ecléctica, desde sus inicios su obra fue evolucionando. La forma expresiva de su arte fue al principio totalmente adherente al realismo y al naturalismo. Más tarde, fue conquistada por los Prerrafaelitas -(aunque la Hermandad propiamente dicha estaba formada exclusivamente por hombres, fueron muchas -aunque poco conocidas, por su condición femenina- las pintoras que a lo largo del siglo XIX recibieron las influencia de las ideas de este movimiento)- y el Art Nouveau; cambiando por completo el estilo, los temas y la técnica. 
Sin embargo, siempre mantuvo su ingenio característico y su simplicidad figurativa e inspiradora. Con gran fantasía mostró encanto, sensibilidad y habilidad.  

La Sra. Stokes murió en Londres a la edad de 72 años, durante el verano de 1927.




















viernes, 7 de septiembre de 2018

Lorenzo Lotto, el Errante Visionario

La alquimia y el misticismo, los símbolos, los secretos y los enigmas se ocultan en los rostros llenos de luz pintados por Lorenzo Lotto, uno de los grandes artistas venecianos del Renacimiento.
El señor Lotto (1480 - 1557) produjo retratos, altares e imágenes devocionales de alta calidad. Sus obras se caracterizan por un sorprendente rango expresivo, desde el casi caricaturesco hasta el lírico.
Ocurre que el maestro repensó temas religiosos con resultados audazmente originales, a veces rayanos en lo surrealista. Por eso no fue, en términos mundanos, un gran éxito, ya que sus pinturas son magníficamente incómodas y raras. Hizo la elección inusual de pintar en un formato horizontal es decir, inventó el retrato horizontal ampliado que permitía al modelo interactuar con objetos y usó alegorías para completar la personalidad de sus retratados. Esto es evidente en las figuras agitadas, en las cortinas arremolinándose, en la iluminación dramática y en el interés en la perspectiva.

Era un retratista dotado pero adelantado a su tiempo; tuvo que esperar bastante para hacerse comprender de una forma cabal; recién fue cobrando progresiva valorización en la esfera pública cuatrocientos años después, promediando el siglo XX.  
En su momento llevó una vida errante, diseminando obras maestras por los caminos del norte y el centro de Italia, muchos de ellos en pueblitos somnolientos.
¿Pero, por qué descubrimos hace relativamente poco a este misterioso genio del Renacimiento?
Puede deberse al misterio profundo que conlleva descifrar la obra de un artista en el mismo momento en que irrumpe con una impronta muy singular -por lo que de ser así, creo, continuarán experimentando este desfasaje perpetuo mientras el arte exista-  o quizás la respuesta se deba a que nació justo al inicio de la era de los genios, y aunque su arranque fue brillante y reconocido, su temperamento en exceso sensible lo corrió del foco de atención y lo obligó a buscarse la vida fuera de la exultante Venecia.