martes, 12 de julio de 2022

Macchiaioli, los Protoimpresionistas

...Y un día de la segunda mitad del siglo XIX la Toscana -cuna de la alta cultura- reinventó el arte.  A fines de 1850, un grupo de artistas jóvenes e idealistas, insatisfechos con las academias, compartieron un deseo: revitalizar el arte italiano y estar en sintonía con los acontecimientos históricos de su país. 
A medida que los aires del Risorgimento se desarrollaban, la pintura abandonó paulatinamente el retrato de altos dignatarios, para centrarse en el paisaje, en los campesinos, en pequeños propietarios, una temática más acorde con los destinos políticos y económicos que despuntaban. 
La novedosa agrupación de artistas admiraba a los viejos amos tales como Rembrandt, Caravaggio o Tintoretto y pusieron manos a la obra pero en sus primeros años, la nueva corriente fue ridiculizada. Precisamente de ahí el término "Macchiaioli", que quiere decir manchistas o manchadores.

Como decía, esta tendencia pictórica coexistió con un momento de crisis y renovación que dio lugar a la Unificación Italiana; rechazaron los temas históricos y mitológicos típicos del Neoclasicismo y el Romanticismo con el fin de representar el mundo de forma realista: naturalismo y verismo.

Se centraron en los campos, jardines y por supuesto, la costa toscana. Es un estilo que carecería de sentido si se limitara a interiores, a retratos o a escenas de la vida cotidiana porque lo que los pintores quisieron hacer fue deconstruir y reconstruir el paisaje y mostrarlo filtrado a través de numerosos trucos con luz. Se suponía que los tonos de estas creaciones recrearían la sensación de algo verdadero visto desde la distancia, pero el duro veredicto fue que los Macchiaioli eran "impresionistas fallidos". 
Como suele suceder, fueron malentendidos en su momento y no hallarían reconocimiento sino hasta una década más tarde. Afortunadamente se hizo justicia, reevaluados ya en el siglo XX, hoy en día se los considera nada menos que como precursores del impresionismo.

Niccolò Cannicci. La mamma delle oche

Federico Zandomeneghi. Il giubbetto rosso

Silvestro Lega. La visita alla villa

Silvestro Lega. Il canto di uno stornello

Telemaco Signorini. La sala delle agitate al San Bonifazio in Firenze

Cristiano Banti. Incontro dei contadini

Federico Zandomeneghi. Ragazza con fiori

Francesco Paolo Michetti. Ritratto di Giuseppe Verdi

Francesco Paolo Michetti. La processione del Venerdì Santo

Giovanni Fattori. Soldati francesi del '59

Giuseppe De Nittis. Colazione in giardino

Niccolò Cannicci. Le gramignaie al fiume

Oscar Ghiglia. Gustavo Sforni in veranda che legge

Cristiano Banti. Ritratto di Alaide seduta in giardino

viernes, 8 de julio de 2022

Le Désespéré, de Courbet

Gustave Courbet fue un pionero del arte moderno, estaba determinado a mostrarnos el mundo tal como él lo percibía, pero antes de convertirse en el padre del Realismo, se autorretrató de manera romántica en la fabulosa obra "El Desesperado".

En el transcurso de su existencia el artista se reflejó muchas veces. En definitiva, así escribió la historia de su vida. 

El Desesperado  es una selfie imposible, magnífica y teatral creada en torno a sus 24 años de edad.  Pero la forma en la que el autor se representa a sí mismo, no está exenta de misterio. 

¿Cuál habrá sido el motivo de su aflicción? hasta el día de hoy el lienzo sigue siendo objeto de múltiples interpretaciones. 

Veamos algunas posibles causas. Es el momento en que Courbet había renunciado a los estudios de Derecho para dedicarse por completo a la pintura; él mismo dijo que eligió una vida salvaje, vagabunda y bohemia. Claramente, atravesaba una crisis existencial.

El futuro no se presentía bueno, el artista era políticamente activo y muy emocional.

Alrededor del año 1843, el ambiente estaba convulso y su desesperación podría deberse a los acontecimientos sociales que estaban por ocurrir. Después de la Revolución de 1830 contra Carlos X, subió al trono Luis Felipe de Orleans, rey que restableció la Carta Magna, aplicando reformas liberales que favorecían sólo a la alta burguesía y en detrimento de los trabajadores, los intelectuales y la clase media. No otorgaba el sufragio universal, que era lo que estos sectores estaban buscando. 

A partir de 1845, Francia comenzó a sufrir una grave crisis económica: cerraron fábricas, aumentaron los desempleados y el hambre se generalizó. Las revueltas arreciaban, así que cuando el gobierno intentó utilizar a la policía y a las fuerzas armadas y éstas se negaron, el rey se vio obligado a abdicar. De esta manera, se creó un gobierno provisional que daría paso a la Segunda República Francesa. 

Pero hay una corriente que cree que se trata de una manifestación con tintes de abatimiento y melancolía; tanto impactó esta novedosa creación que, en ocasiones, la obra ha servido para ilustrar el delirio o la locura. 

Nos quedaremos por siempre con la duda. Los ojos desorbitados y la hermosa boca entreabierta de Gustave Courbet seguirán orbitando el mundo de la incógnita eterna.


jueves, 7 de julio de 2022

¿Quién es Vsted, Monsieur Courbet?

El sensacional Gustave Courbet fue un pionero del arte moderno. Dicha personalidad dió por terminado el Romanticismo, esa corriente no matcheaba bien con él. 

Courbet era soñador y terrenal, egocéntrico y utópico, comprometido y bohemio y -como figura principal del Realismo- revolucionó el ambiente tanto a nivel artístico como en su faceta de activista social. Era un espíritu libre y un contestatario al que le gustaba provocar.

Por citar sólo un ejemplo, en 1865 escandalizó con "El Origen del Mundo" un famosísimo cuadro del órgano genital femenino que todavía hoy genera polémica y por eso yo no lo voy a exhibir, ya que podría llegar a incomodar a algunas personas. 

Al igual que Rembrandt y otros predecesores, no buscó crear belleza, sino que consideraba que la belleza más pura era representar la realidad sin artificios. Pero básicamente, Courbet fue un magnífico pintor francés del siglo XIX. 

The Cellist
Woman with a Parrot
The Stone Breakers
Young Ladies of the Village
Bonjour, Monsieur Courbet
The Wheat Sifters
The Wounded Man