sábado, 5 de septiembre de 2020

El Reino Metódico de Georges-Pierre Seurat

París, 1889. Los impresionistas dominan la escena artística pero está a punto de surgir un nuevo talento: Georges-Pierre Seurat, un artista extraordinario y padre del puntillismo; un estilo tan revolucionario que se anticipó 100 años a técnicas utilizadas en la imaginería digital. 

El visionario artista ansiaba crear un nuevo arte, entonces pintó metódica y sistemáticamente usando puntos para representar imágenes; el dibujo parece sólo puntos de color cuando uno está cerca, pero al alejarse, los puntos se mezclan y forman una imagen. 

El puntillismo es un estilo que no sólo consiste en llenar de puntos de colores la superficie de un lienzo sino que, siguiendo las teorías del artista, es capaz de provocar sentimientos que aluden a calma, alegría o tristeza. 
Depende la cantidad de color utilizada y la posición de las líneas para provocar este tipo de sentimientos. 
La emoción de la alegría puede ser alcanzada por la dominación de tonalidades luminosas, por el predominio de colores cálidos, y por el uso de las líneas dirigidas hacia arriba. 
La calma se alcanza a través de un uso equilibrado de la luz y la oscuridad, por el balance entre colores fríos y cálidos, y por líneas horizontales. 
La tristeza se alcanza utilizando colores oscuros y fríos y líneas que señalan hacia abajo.

Seurat fue un investigador de la pintura y de la teoría del color. Es una pena que haya fallecido tan pronto, con sólo 31 años, dejando huérfanas sus investigaciones que nadie continuó, aunque sí hubo autores que continuaron pintando con esa técnica.

Le Chahut
Alfalfa St. Denis
Los Trabajadores
El Circo
Pescando en el Sena
Mujer Empolvándose
A Sunday on La Grande Jatte
Actuación Circense
Las Modelos
Baigneurs a Asnieres

lunes, 31 de agosto de 2020

⋆༺❁°•⋆ Todo lo que Brillaba era Oro ⋆༺❁°•⋆

 Así, 

como de una caja de sorpresas,

aparecieron 

frente a mí, 

fotos viejas


Saltaron del cajón

donde dormitan cosas queribles

y me imantaron de historias,

enseguida pusieron en marcha 

el vehículo de la memoria


Algunas sobrevivieron incendios

y mudanzas,

creo que tomaron protagonismo

sólo para recordarme la vida que alguna vez fue


Están por todas partes, 

en el fondo de baúles, 

en cajones... 

qué joven era... qué flaca estaba...

el flash que me hizo cerrar los ojos... 


El álbum es un viaje a la infancia 

y su feliz candor

debería tener en la tapa un aviso

que dijera:

"frágil! vacaciones felices en la playa, 

cuando sólo te importaba 

a qué hora el heladero pasaba"

o, 

"advertencia: cumpleaños donde lucías 

vestidos ridículos pero que te encantaban"


Son flashbacks congelados,

instantes recortados...

se gestaron 

a lo largo de los años y 

silenciosas me miran, 

me evocan


Más que nada deberían alertarme:

"cuidado! fotos retro 

de tus seres queridos 

que ya están muertos"


Hoy soy yo la que 

preserva un legado visual valioso, 

soy yo y mi propia historia

pero también soy mis ancestros,

soy mis padres y abuelos

asomados a las barandas 

de los barcos

palpitando la nueva tierra 

que estaban determinados a llamar: 

Hogar


⋆༺❁°•⋆ Carolina Haus  ⋆༺❁°•⋆


domingo, 30 de agosto de 2020

Gustave Caillebotte, entre el Realismo y el Impresionismo

Gustave Caillebotte (1848-1894) fue un pintor miembro y mecenas de los artistas conocidos como impresionistas (aunque él pintó de una manera más realista que muchos otros del grupo), coleccionista de arte, filatelista, arquitecto naval y regatista francés
 
Quizás debido a su estrecha relación con muchos de sus compañeros, su estilo y técnica variaron considerablemente, como si tomara prestado y experimentara pero no se apegara realmente a ningún estilo. El artista pretendía pintar la realidad tal como existía y como él la veía, con la esperanza de reducir la teatralidad inherente a la pintura.

Las primeras gotas de una lluvia de verano cayendo en el río, tejados nevados, un brazo del Sena otoñal, jardines de rosas, los girasoles, los veleros, los canotiers y el agua que se escurre entre los adoquines me maravillan y aturden. 
Amo estas pinturas con sus matices de azul pálido, rosa y tintes de gris lavanda. Son escenas caracterizadas por una perspectiva distinta y ángulos de visión inesperados; representan la percepción que el pintor tenía del París del siglo XIX y su gente.

Si Caillebotte hubiera sido pobre, sería el impresionista maldito ya que no vendió cuadros y su trabajo no fue valorado más que por sus compañeros. El reconocimiento recién llegó hacia finales del siglo XX, cuando su obra se reveló como una de las más modernas del impresionismo.

Su legado es monumental, original, atípico y diverso; altamente influido por la fotografía. Tal vez ya prefiguraba el neoimpresionismo.

Caillebotte pintó cerca de 500 cuadros durante sus 45 años de vida, la inmensa mayoría de los cuales todavía pertenecen a los descendientes de su sobrina, Geneviève.