Desde lo natural hasta lo simbólico, el verde ha sido, a lo largo de la historia, un color cargado de sentido.
Presente en bosques, campos y jardines, descansa la mirada y se asocia de inmediato con la vida, la fertilidad y la renovación. Sin embargo, también puede expresar lo ambiguo, lo inestable o incluso lo venenoso.
Esta dualidad lo vuelve especialmente expresivo dentro del imaginario colectivo. Puede sugerir esperanza y promesa, pero también celos, enfermedad o peligro.
En la pintura, esa ambivalencia se intensifica. Puede envolver o aislar, calmar o perturbar, revelar tanto un estado interior como una transformación en curso.
Su historia suma además una dimensión social. En la Edad Media, los colores de la vestimenta señalaban rango y oficio, y este tono fue frecuente entre comerciantes y banqueros, quedando asociado a la prosperidad, el intercambio y el movimiento.
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| Petite fille cueillant des fleurs - Henri Lebasque |
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Monte Sainte-Victoire y el viaducto del valle del rio Arc - Paul Cézanne |
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The Green Parasol by Guy Orlando Rose |
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Retrato de Giovanni Arnolfini y su esposa - Jan van Eyck |
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| Frente al Espejo - Guy Orlando Rose |
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| Lucretia - Paolo Veronese |
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| La Isla de los Muertos - Arnold Böcklin |
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| Le Bassin aux Nymphéas - Claude Monet |
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| Jealousy - Edvard Munch |