Las figuras de Montserrat Gudiol parecen surgir de zonas profundas de la imaginación que, en su pintura, adquieren una realidad propia. La artista catalana construyó a lo largo de su obra un universo íntimo y silencioso, fácilmente reconocible.
Sus cuadros suelen desarrollarse en espacios cerrados, donde el color se funde con los personajes, siempre ubicados en el centro de la composición. Las figuras, hieráticas e introspectivas, revelan una intensa vida interior a través de gestos contenidos y miradas que parecen replegarse o resistirse a aquello que observan. Cabelleras sueltas, manos de gran elegancia y dedos largos se repiten como signos constantes a lo largo de su producción.
A esta atmósfera contenida se suma su dominio de grandes formatos y composiciones complejas, que refuerzan el carácter riguroso y profundamente personal de su pintura.
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| Saint Jordi |
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| Figuras con fondo rojo |
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| Mujer con Gorro Amarillo |
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| Saint Benet |
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| Litografía - Sin Título |
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Maternidad Azul
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