miércoles, 19 de julio de 2017

La Puerta Azul

Después de la tormenta
estuvimos envueltos 
en una hora
mística

Horas suspendidas,
horas morosas, 
como de un reloj sin tiempo

A medida que atravesábamos 
la puerta azul
el sol
desabrochaba
su capa de niebla

Radiante, él se agigantó y
desplegó sus alas
como un superhéroe
dejando al descubierto su pecho, 
brillando al mundo

Carolina Lucía Hauscarriaga


martes, 18 de julio de 2017

Un Recuerdo para Don Hipólito Yrigoyen, a 84 años de su Muerte

Dos Veces Presidente de la República Argentina
(1852-1933)


Don Juan Hipólito del Sagrado Corazón de Jesús Yrigoyen nació en Buenos Aires el 12 de julio de 1852 y falleció en esta misma ciudad el 3 de julio de 1933.  Era hijo del comerciante vasco francés Martín Yrigoyen Dodagaray y la argentina Marcelina Alen, hermana del fundador de la UCR, Leandro Alem y fue elegido dos veces Presidente de la Nación Argentina.
Fue uno de los fundadores de la UCR y presidió el Comité de la provincia de Buenos Aires. Luego de organizar y conducir dos revoluciones (1893 y 1905) reclamando el derecho popular al sufragio impulsó una estrategia de abstención electoral que arrinconó a la oligarquía gobernante hasta que la obligó a ceder e imponer una ley que asegurara el sufragio universal masculino, secreto y obligatorio que cambió la raíz del sistema político argentino.

El 12 de octubre de 1916 asumió la primera presidencia tras las primeras elecciones libres y democráticas celebradas en el país. 
Durante la segunda presidencia, el 6 de septiembre de 1930, fue derrocado por un golpe de Estado liderado por el general José Félix Uriburu, además también fue cuestionado por integrantes de su propio partido por ejercer un liderazgo "personalista" pero su obra de gobierno fue abrumadora y las siguientes son sólo algunas de sus acciones: 
creó más de tres mil escuelas y el analfabetismo descendió al 4%, 
impulsó la Reforma Universitaria que significó la democratización de los claustros y la libertad de cátedra, 
fundó YPF y propugnó la nacionalización del petróleo, 
sentó las bases de la Marina Mercante nacional y 
proyectó la creación del Banco Agrícola para fomentar la protección agropecuaria nacional y el Banco de la República como órgano de regulación financiera, 
fomentó la investigación científica mediante la creación de los institutos de la nutrición, del petróleo y del cáncer, 
impulsó las primeras leyes jubilatorias e instauró la jornada laboral de ocho horas, transformó sustancialmente el Departamento Nacional del Trabajo, que comenzó a intervenir de manera directa en el arbitraje de los conflictos, 
dictó el Código de Trabajo Rural, 
fomentó las organizaciones sindicales y su reconocimiento legal, 
decretó el pago de remuneraciones en moneda nacional y elevó el valor del salario real. 

Al momento de su derrocamiento por el primer golpe militar de nuestra historia en 1930 el producto bruto de nuestro país era el 50% de toda Sudamérica.
Poco antes de este episodio, su gobierno estuvo cerca de lograr la nacionalización del petróleo, un hecho que se considera una de las causas del golpe de Estado. 

Fue confinado a la isla Martín García, en donde compartió presidio con varios presos políticos. 
Falleció el 3 de julio de 1933 y su entierro fue una de las manifestaciones espontáneas más masivas de la historia argentina; todavía su recuerdo y vigencia están intactos.

viernes, 14 de julio de 2017

La Vida fue Pródiga en Felicidad

La mayoría de las veces es sólo cuestión de saber esperar. Pero ocurre que nos impacientamos y lo echamos todo a perder. Para apreciar los resultados de un esfuerzo, para recoger los frutos de un emprendimiento, para comprobar el resultado de una paciente labor educativa, para permitir que el amor madure, hay que dejar pasar el tiempo, mantenerse a la expectativa, no cejar en el intento... en pocas palabras: conservar la esperanza, la fe en nosotras mismas y en quienes nos rodean, en la validez de nuestros ideales.
Pero es verdad que a menudo no es suficiente con confiar, esperar, esforzarse, los meses transcurren y no vemos los cambios; nuestras expectativas no son satisfechas. ¿Qué falló?, ¿nosotras?, ¿los demás?, ¿los ideales poco realistas? -casi siempre, una mezcla de todo esto, o eso; pero nos equivocamos al creer que nada hemos logrado; volvé a pensarlo, seguramente a lo largo del trayecto muchas cosas se modificaron, evolucionaron de una manera lógica y, bien mirada, positiva. 
Sin duda, aunque no hayas llegado al final del camino que planeaste, ahora te sentís enriquecida por la experiencia, satisfecha de haber puesto todo tu empeño, toda tu inteligencia en la tarea, y tal vez hasta decidas que aunque en un principio no lo pensaste así, este desenlace no te disgusta del todo y aquí la vida fue pródiga en felicidad. 


Giuseppina Tarsitani
(22. IV. 1935 - 16.VII. 2006)