lunes, 31 de julio de 2017

Wassily Kandinsky, Precursor de Nuevas Formas de Expresión y Representación

El pintor ruso Wassily Kandinsky (1866-1944) fue uno de los creadores del arte abstracto. En su trabajo se aprecian formas y colores espontáneos y libres; las pinturas fueron creadas muchas veces en un estado de verdadero automatismo psíquico. No representan las apariencias de la realidad, sino que expresan tensiones, conflictos, ritmos impregnados de la vitalidad de la naturaleza.

Kandinsky estudió arte en Alemania y allí fundó el movimiento de artistas expresionistas denominado "Jinete Azul". Muchos años después, su obra sería prohibida en la Alemania nazi, tachada como parte del "arte degenerado" que condenó el régimen. El año pasado, "Rigide et courbé", una de sus pinturas, se vendió por 23, 3 millones de dólares en una subasta, record para el artista.

Autumn in Murnau - 1908
Autumn in Bavaria - 1908
Towards the Blue - 1939
Amarillo, Rojo y Azul - 1925
Sky Blue - 1940
Rigide et Courbé - 1935
El Jinete Azul - 1903
Violet Wedge - 1919

miércoles, 19 de julio de 2017

La Puerta Azul

Después de la tormenta
estuvimos envueltos 
en una hora
mística

Horas suspendidas,
horas morosas, 
como de un reloj sin tiempo

A medida que atravesábamos 
la puerta azul
el sol
desabrochaba
su capa de niebla

Radiante, él se agigantó y
desplegó sus alas
como un superhéroe
dejando al descubierto su pecho, 
brillando al mundo

Carolina Lucía Hauscarriaga


martes, 18 de julio de 2017

Un Recuerdo para Don Hipólito Yrigoyen, a 84 años de su Muerte

Dos Veces Presidente de la República Argentina
(1852-1933)


Don Juan Hipólito del Sagrado Corazón de Jesús Yrigoyen nació en Buenos Aires el 12 de julio de 1852 y falleció en esta misma ciudad el 3 de julio de 1933.  Era hijo del comerciante vasco francés Martín Yrigoyen Dodagaray y la argentina Marcelina Alen, hermana del fundador de la UCR, Leandro Alem y fue elegido dos veces Presidente de la Nación Argentina.
Fue uno de los fundadores de la UCR y presidió el Comité de la provincia de Buenos Aires. Luego de organizar y conducir dos revoluciones (1893 y 1905) reclamando el derecho popular al sufragio impulsó una estrategia de abstención electoral que arrinconó a la oligarquía gobernante hasta que la obligó a ceder e imponer una ley que asegurara el sufragio universal masculino, secreto y obligatorio que cambió la raíz del sistema político argentino.

El 12 de octubre de 1916 asumió la primera presidencia tras las primeras elecciones libres y democráticas celebradas en el país. 
Durante la segunda presidencia, el 6 de septiembre de 1930, fue derrocado por un golpe de Estado liderado por el general José Félix Uriburu, además también fue cuestionado por integrantes de su propio partido por ejercer un liderazgo "personalista" pero su obra de gobierno fue abrumadora y las siguientes son sólo algunas de sus acciones: 
creó más de tres mil escuelas y el analfabetismo descendió al 4%, 
impulsó la Reforma Universitaria que significó la democratización de los claustros y la libertad de cátedra, 
fundó YPF y propugnó la nacionalización del petróleo, 
sentó las bases de la Marina Mercante nacional y 
proyectó la creación del Banco Agrícola para fomentar la protección agropecuaria nacional y el Banco de la República como órgano de regulación financiera, 
fomentó la investigación científica mediante la creación de los institutos de la nutrición, del petróleo y del cáncer, 
impulsó las primeras leyes jubilatorias e instauró la jornada laboral de ocho horas, transformó sustancialmente el Departamento Nacional del Trabajo, que comenzó a intervenir de manera directa en el arbitraje de los conflictos, 
dictó el Código de Trabajo Rural, 
fomentó las organizaciones sindicales y su reconocimiento legal, 
decretó el pago de remuneraciones en moneda nacional y elevó el valor del salario real. 

Al momento de su derrocamiento por el primer golpe militar de nuestra historia en 1930 el producto bruto de nuestro país era el 50% de toda Sudamérica.
Poco antes de este episodio, su gobierno estuvo cerca de lograr la nacionalización del petróleo, un hecho que se considera una de las causas del golpe de Estado. 

Fue confinado a la isla Martín García, en donde compartió presidio con varios presos políticos. 
Falleció el 3 de julio de 1933 y su entierro fue una de las manifestaciones espontáneas más masivas de la historia argentina; todavía su recuerdo y vigencia están intactos.

viernes, 14 de julio de 2017

La Vida fue Pródiga en Felicidad

La mayoría de las veces es sólo cuestión de saber esperar. Pero ocurre que nos impacientamos y lo echamos todo a perder. Para apreciar los resultados de un esfuerzo, para recoger los frutos de un emprendimiento, para comprobar el resultado de una paciente labor educativa, para permitir que el amor madure, hay que dejar pasar el tiempo, mantenerse a la expectativa, no cejar en el intento... en pocas palabras: conservar la esperanza, la fe en nosotras mismas y en quienes nos rodean, en la validez de nuestros ideales.
Pero es verdad que a menudo no es suficiente con confiar, esperar, esforzarse, los meses transcurren y no vemos los cambios; nuestras expectativas no son satisfechas. ¿Qué falló?, ¿nosotras?, ¿los demás?, ¿los ideales poco realistas? -casi siempre, una mezcla de todo esto, o eso; pero nos equivocamos al creer que nada hemos logrado; volvé a pensarlo, seguramente a lo largo del trayecto muchas cosas se modificaron, evolucionaron de una manera lógica y, bien mirada, positiva. 
Sin duda, aunque no hayas llegado al final del camino que planeaste, ahora te sentís enriquecida por la experiencia, satisfecha de haber puesto todo tu empeño, toda tu inteligencia en la tarea, y tal vez hasta decidas que aunque en un principio no lo pensaste así, este desenlace no te disgusta del todo y aquí la vida fue pródiga en felicidad. 


Giuseppina Tarsitani
(22. IV. 1935 - 16.VII. 2006)



jueves, 13 de julio de 2017

El Champagne, la Absenta & Henri de Toulouse-Lautrec

Aunque el nombre es conocido por ser la joya de la corona de la casa Moët & Chandon, cosecheros de la región francesa de Champagne, Dom Pérignon, era, en la vida real, un monje cartujo benedictino a quien la historia ha adjudicado el honor de ser el inventor del champagne. Dom Pierre Pérignon vivió en el siglo XVIII, y todavía no ha muerto. Su espíritu, convertido en burbujas, sobrevuela las mesas de fiesta y los locales de diversión, protagoniza brindis... Ha sido huésped en la mesa de reyes y emperadores, de filósofos inmortales, de músicos excelsos, pero también de tiranos y dictadores. Selló decenas de tratados de paz, y con él se ha celebrado también la aniquilación de miles de seres humanos.

Como Bernardette Soubirous y Voltaire, como Juana de arco y Napoleón, el champagne es tan francés como la absenta; son las dos caras de la misma moneda. El primero nunca destruyó una vida, pero fue el fiel acompañante de una clase aristocrática abocada a la decadencia ante el impulso burgués. La absenta fue la pócima de los desarragaidos sociales. En el siglo XIX, ambos conocieron sus mejores años y convivieron en perfecta armonía, pero el champagne dejó de interesar a los artistas, ávidos del colorido de un submundo al que su propia cultura les impelía a renunciar. 

Henri de Toulouse-Lautrec -1864-1901, postimpresionista- procedía del mundo del champagne, pero su arte se desarrolló en toda su plenitud en el de la absenta, en el que él mismo, estigmatizado por su deformidad,  crecía como pintor. Pero nunca dejó de ser tan aristócrata como cuando su mirada crítica y distante captaba los grupos humanos que poblaban los ambientes que frecuentaba. 

Cuando en 1884 fue a vivir al barrio de Montmartre quedó fascinado con los locales de diversión nocturnos y los frecuentó con tanta asiduidad que llegó a hacerse cliente habitual de algunos de ellos como el  Moulin de la Galette o el Folies Bergère. 

Al contrario de los impresionistas, apenas se interesó por el género del paisaje, y prefirió ambientes cerrados, iluminados con luz artificial, que le permitían jugar con los colores y encuadres de forma subjetiva.  Le atraían la gestualidad de los cantantes y comediantes, y le gustaba ridiculizar la hipocresía de los poderosos, que rechazaban en voz alta los mismos vicios y ambientes que degustaban en privado. Todo lo relacionado con este mundo, incluida la prostitución constituyó uno de los temas principales en su obra. A éstas las pintaba mientras se cambiaban, cuando terminaban cada servicio o cuando esperaban una inspección médica.  
Su obra Le Moulin Rouge, pintada entre 1892 y 1895, es uno de los pilares de su mito. 

Le Moulin Rouge - Henri de Toulouse- Lautrec

La payasa Cha-U-Kao es otra de sus obras notables

La Payasa Cha- U- Kao

miércoles, 12 de julio de 2017

La Gente que me Gusta

Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace. La gente que cultiva sus sueños hasta que esos sueños se apoderan de su propia realidad. 

Me gusta la gente con capacidad para asumir las consecuencias de sus acciones, la gente que arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien se permite huir de los consejos sensatos dejando las soluciones en manos de nuestro padre Dios. 

Me gusta la gente que es justa con su gente y consigo misma, la gente que agradece el nuevo día, las cosas buenas que existen en su vida, que vive cada hora con buen ánimo dando lo mejor de si, agradecido de estar vivo, de poder regalar sonrisas, de ofrecer sus manos y ayudar generosamente sin esperar nada a cambio. 

Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente, pero sin lastimarme ni herirme. La gente que tiene tacto. 

Me gusta la gente que posee sentido de la justicia. A éstos los llamo mis amigos. 

Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría y la predica. La gente que mediante bromas nos enseña a concebir la vida con humor. La gente que nunca deja de ser aniñada. 

Me gusta la gente que con su energía contagia. Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos razonables a las decisiones de cualquiera. 
Me gusta la gente fiel y persistente, que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata. Me gusta la gente de criterio, la que no se avergüenza en reconocer que se equivocó o que no sabe algo. La gente que, al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos. La gente que lucha contra adversidades. 

Me gusta la gente que busca soluciones. Me gusta la gente que piensa y medita internamente. La gente que valora a sus semejantes no por un estereotipo social ni como lucen. La gente que no juzga ni deja que otros juzguen. Me gusta la gente que tiene personalidad. 

Me gusta la gente capaz de entender que el mayor error del ser humano es intentar sacarse de la cabeza aquello que no sale del corazón. La sensibilidad, el coraje, la solidaridad, la bondad, el respeto, la tranquilidad, los valores, la alegría, la humildad, la fe, la felicidad, el tacto, la confianza, la esperanza, el agradecimiento, la sabiduría, los sueños, la humildad, el arrepentimiento, y el amor para los demás y propio son cosas fundamentales para llamarse GENTE. 
Con gente como ésa, me comprometo para lo que sea por el resto de mi vida, ya que por tenerlos junto a mí me doy por bien retribuido. 

Mario Benedetti

viernes, 7 de julio de 2017

Vida Divina

La vida es una sorprendente miscelánea
de aconteceres
Algunas veces divertida, 
otras complicada
en ocasiones opaca y rutinaria,
-dónde quedó la magia? llegamos a preguntarnos

Es justo en este punto 
cuando la fiesta de la vida
pierde su brillo,
decae el entusiasmo;
la flor no florece

Deseamos hacer realidad 
los sueños
pero el sentido común se opone,
pone una barrera a nuestros deseos

Las exigencias inhiben
la espontaneidad,
y el fascinante banquete de la vida 
y sus mil posibilidades
de repente se siente rancio,
ya no hay frescura;
sentimos que la fiesta comienza a terminar

Así es como 
un día, aburridos, decidimos dejarnos
enredar por la atractiva seducción, 
que en forma de trampa inconsciente, 
puede llegar a desorientarnos

Haciendo caso omiso de sensatas advertencias,
ingobernable se producirá la chispa mágica; 
de nuevo el fuego nos volverá a iluminar, 
y -luchando por mantener un delicado equilibrio- 
nuestro sentido común 
comenzará a flaquear

Carolina Lucía Hauscarriaga

jueves, 6 de julio de 2017

Juan Carlos Castagnino, Vehemencia y Abstracción

Juan Carlos Castagnino
(1908 - 1972)

Juan Carlos Castagnino fue un hombre de sentida preocupación social y uno de los más completos artistas de Argentina. Su inequívoca línea enérgica demostraba una gran sensibilidad.  
Mar del Plata, su ciudad natal, fue el escenario ideal en el que la pampa y el mar se conjugaban para hacer aflorar toda su vehemencia y talento romántico.
Los caballos fueron su primera fuente de inspiración y son muy difundidas también sus ilustraciones para la edición del poema gauchesco Martín Fierro, que efectuó la editorial Eudeba; su obra completa habla de nosotros, de nuestro paisaje y de nuestra gente.

























martes, 4 de julio de 2017

El Regreso de Eiximenis

Hace dos días comenté sobre la sociedad ideal pensada por Francesc Eiximenis, aquel religioso y polígrafo catalán que se dedicó a la enseñanza y -a pedido de Pedro el Ceremonioso- redactó una vasta enciclopedia moral para saber gobernar: Lo Crestià (El Cristiano).
La obra fue iniciada en 1379 y trata sobre "todo el fundamento del cristianismo y todo lo que conviene a quien siga la vida cristiana y quiera aprovechar y acabar sus días en ella".

En esta oportunidad el eximio teólogo nos alecciona sobre clases sociales y protocolo y advierte sobre las profesiones relacionadas con la Ley y el Derecho, a saber:

Los habitantes de la ciudad se dividen y organizan en tres apartados.
Pertenecen al Mayor los ciudadanos honrados que viven de sus rentas, como los caballeros a los que se les dispensará un trato similar. Si, por ejemplo, estos fueren condenados a muerte serán decapitados, no ahogados ni colgados.
El grupo Mediano lo forma la clase media: juristas, notarios y mercaderes poderosos.
Forman el tercero o Menor las personas que se ganan la vida como artesanos y menestrales, plateros, zapateros, herreros... que no reciben el nombre de ciudadanos sino el de habitantes y vecinos de la ciudad.
No incluía como vecinos y mucho menos como ciudadanos a peregrinos, mensajeros, habitantes temporales, sirvientes ni libertos.
Los cargos estaban reservados a los Mayores, a los ciudadanos honrados o patricios, quienes obligados por su posición debían cultivar las virtudes en grado sumo: decir siempre la verdad, ser leales, no despreciar a nadie, velar por la comunidad, impedir que se hable mal o se ridiculice a los ausentes, aconsejar con lealtad, rehuir las malas compañías; ser cortés, educado, hospitalario, evitar la ira, entre otras múltiples cualidades. Pero lo que había que castigar más que todo era la avaricia, este vicio debería castigarse expulsando al avaro de la ciudad para toda su vida y cuando muera, ser enterrado entre los asnos.


Sólo los ciudadanos mejores y más sabios debían estar junto al príncipe para servir a la comunidad. Tambien aconsejó sobre la edad y el sexo de los consejeros. Advirtió que siempre se debe dar prioridad a los veteranos porque los jóvenes y las mujeres son apasionados y carecen del mínimo sentido común y de la sabiduría necesaria para gobernar.
Aconsejaba que los políticos debían ser pocos porque las multitudes siempre son proclives a discusiones y peleas, además si se equivocan es mejor culpar a unos pocos.
Los consejeros debían procurar el progreso de la comunidad, cuidar muy bien de la "cosa pública", limpiar la ciudad de inútiles, ociosos -con excepción de mendicantes- y de quienes practicaban oficios y artes perjudiciales para la comunidad tales como magos, hechiceros, nigromantes y alcahuetes.
Eiximenis acusaba a los alcahuetes de romper matrimonios o dar lugar a hijos ilegítimos o bastardos. Aunque la presencia de un bastardo en las casas nobles podría ser útil para encargarse de negocios impropios de un auténtico noble.
Asimismo consideraba peligrosos para el matrimonio quienes tientan a las mujeres casadas predisponiéndolas a entregarse a cualquier hombre como si fuera un animal; a quienes las asaltan en lugares apartados y a los chantajistas que las amenazan con divulgar hechos inconfesables, reales o inventados...
Volviendo a los consejeros, Eiximenis les recomienda no mezclarse con el vulgo, para eso deberá frecuentar poco las plazas y lugares multitudinarios porque demasiada familiaridad engendra desprecio y cuanto más se los conoce, mejor se ven sus defectos.
El regidor se presentará en público sólo en caso de necesidad y se presentará tarde, tal como corresponde a su persona.
Se mostrará sonriente, sin llegar a la carcajada, hablará en primer lugar y pausadamente, debiendo tener previamente estudiado qué va a decir o hacer y cómo. Después escuchará, se mostrará benévolo y no dará la razón a nadie en todo, salvo si quiere que el otro se calle.


Siguió con las profesiones relacionadas con la Ley y el Derecho.
Según el fraile, también debían ser pocos.
Escribanos y notarios dan fe, pero como son pocos los hombres en los que se puede creer, no deben ser muchos. Los escribanos deben ser personas agudas y sutiles, muy bien elegidos, capaces de entender los contratos, muy conocedores porque con su pluma pueden hacer que las propiedades se pierdan o se ganen.
Los notarios por su elevado estado están llamados a cobrar grandes salarios pero si su número se multiplicara serían pobres y se prestarían a falsificar documentos.
Fiscales y alguaciles, también, pocos. Porque los fiscales, a veces, acusan por los intereses y derechos que les corresponden y encuentran crímenes donde no los hay siempre que los beneficie a ellos o a sus señores.
Y sigue, cuantos menos alguaciles, mejor, porque por dinero pueden diferir la ejecución de las sentencias.
Por último, les toca el turno a abogados y juristas: deben ser pocos porque se consideran dignos de un alto estado y para conseguirlo, cobran grandes salarios, dilatan pleitos, aceptan muchos, se ocupan de pocos y convierten lo claro en oscuro. Sentenció: -es un oficio importante si lo realizan hombres honrados pero cuando lo ejercen deshonestos se convierte en una desgracia para el cliente.

Es palabra de Eiximenis.

domingo, 2 de julio de 2017

Francesc Eiximenis, Severo Religioso Medieval

Francesc Eiximenis fue un religioso medieval, Maestro en Teología de origen catalán (1327-1409) y hombre plenamente integrado en la problemática de su tiempo. Participó en la resolución de los conflictos sociales y religiosos e inició, a pedido del rey Pedro el Ceremonioso, la redacción de la que sería su obra más representativa, un compendio teológico y moral para saber gobernar: Lo Crestià (El Cristiano) y es en esta obra, donde pretende ilustrar y corregir la conducta y la vida de los hombres de su tiempo y usa a menudo la ironía para hacer más eficaz su obra moralizadora, lo que le da por momentos un tono ameno, pero ha puesto especial énfasis en que había que controlar a vagos y malhechores, y propone aislarlos y llevarlos a una ciudad en los confines de donde no pudieran salir, ya que siendo así y viéndose desesperados tal vez decidieran hacer algo bueno o terminarían eliminándose entre ellos.
Para Eiximenis sólo los auténticos pobres tenían razón de existir porque consideraba que Dios los había puesto en la Tierra para que la gente al ayudarlos, pudiera tener oportunidad de hacer el bien y salvar su alma.
Imaginó una ciudad perfecta donde no tuviera cabida ninguna persona que no tuviera buenas intenciones con la comunidad y consideraba al ocio la raíz de todos los males.
Capítulo aparte le merecieron usureros, especuladores, magos, nigromantes y alquimistas que, aunque no viven a expensas de los demás, dice, les desean el mal para su provecho personal y constituyen una verdadera lacra.
Propuso que las personas no permanecieran mucho tiempo en las plazas; que los caballeros se dedicaran a sus ejercicios de armas, las mujeres a hilar, la clase dirigente a leer y estudiar para gobernar con sabiduría, los clérigos a orar y leer las Sagradas Escrituras.
Consideraba que tampoco era conveniente olvidar las reglas de urbanidad y buenas costumbres y que para que haya alegría, serenidad, confianza, fe y esperanza debía haber temor de la justicia.
Su extensa obra de carácter religioso y moralista tuvo gran difusión y está escrita en latín y, sobre todo, en catalán. Llibre dels àngels (Libro de los ángeles), Llibre de les dones (Libro de las mujeres) que se trata de una sátira misógina, y Vida de Jesucristo, son sólo algunos de sus libros.
La obra en latín estaba destinada a un público universitario mientras que la escrita en lengua vulgar era leída con interés por un público urbano no especializado. Su finalidad era la educación religiosa y civil de los laicos, en un estilo sencillo repleto de ejemplos que hiciesen más comprensible la doctrina que quiere transmitir con fábulas y escenas costumbristas.