sábado, 29 de abril de 2017

"Si..." la oración laica de Rudyard Kipling

Si puedes conservar la cabeza cuando a tu alrededor
todos la pierden y te cubren de reproches;
si puedes tener fe en tí mismo cuando duden de tí los demás,
pero al mismo tiempo tienes en cuenta su duda;
si puedes esperar y no sentirte cansado con la espera,
si puedes, siendo blanco de falsedades, no caer en la mentira, 
y si eres odiado, no devolver el odio,
sin que te creas por eso ni demasiado bueno ni demasiado cuerdo;
si puedes soñar y no dejar que los sueños te dominen;
si puedes pensar sin que los pensamientos sean tu único objetivo;
si puedes encararte con el triunfo y el fracaso
y tratar a estos dos impostores de la misma manera;
si puedes soportar el escuchar la verdad que has dicho
tergiversada por bribones para hacer una trampa para los necios,
o contemplar destrozadas las cosas a las que habías dedicado tu vida
y agacharte y reconstruirlas aunque sea con gastados instrumentos,
si puedes ser capaz de juntar, en un sólo haz, todos tus triunfos
y arriesgarlo todo de una vez a cara o cruz,
y si perdieras, comenzar de nuevo por el principio
y no dejar  escapar nunca más un lamento sobre tu pérdida;
si puedes obligar a tu corazón, a tus nervios y a tus músculos
a que te obedezcan aun después de haber desfallecido hasta que en tí 
no haya otra cosa que la voluntad gritando "¡Continuad!",
si puedes hablar con la multitud sin perder tu virtud
o alternar con reyes y no cambiar tu manera de ser;
si nadie, ni enemigos ni amantes amigos pueden dañarte,
si todos cuentan contigo pero ninguno demasiado;
si eres capaz de llenar el inexorable minuto, con el valor
de los sesenta segundos de la distancia final
tuya será la Tierra y cuanto ella contenga
y lo que es más: serás un Hombre, hijo mío.

Pocas reflexiones sobre la fortaleza del carácter han tenido la extraordinaria difusión del Si... la "oración laica" de Rudyard Kipling (1865 - 1936) y está considerada el poema nacional de Gran Bretaña. El narrador, poeta y pensador de la era victoriana, fue también un hombre de acción y un personaje extraordinario.


Rudyard Kipling, Profeta del Imperialismo Británico


Los atributos reclamados por este sabio súbdito británico son particularmente necesarios en tiempos difíciles y explican porqué los habitantes de unas inhóspitas islas pudieron, no hace mucho, extender el dominio de su imperio por todo el mundo.

viernes, 28 de abril de 2017

Pierre-Auguste Renoir y la Belle Époque

Flores, baile y risas; Renoir fue el pintor de los aspectos más agradables de la vida porque creaba pinturas alegres y optimistas, incluso en ciertas obras, muestra alguna influencia del rococó.  Sus obras retratan la vida parisina del siglo XIX, donde se ve a gente que se movía en un ambiente vibrante, feliz, lleno de colores y donde todo era alegría. 
"Para mí, un cuadro ha de ser especialmente hermoso, encantador, agradable, sí, muy bonito. Existen suficientes cosas desagradables en la vida, no necesitamos crear más" - postulaba Renoir. Más de acuerdo, imposible.

El Sena en Asnieres
Sur la Terrasse
Recogiendo Flores en el Prado
La Promenade
El Almuerzo de los Remeros
El Palco
The Dance at Bougival
Le Bal du Moulin de la Galette

jueves, 27 de abril de 2017

El Rococó, Increíble Fantasía Poética

El estilo Rococó nació en Francia durante los últimos años del reinado de  Luis XIV y predominó en el siglo XVIII hasta la Revolución Francesa. Este fue un gran período creativo, la sinuosidad y el artificio de este movimiento fueron la solución expresiva al deseo de lujo y ostentación de las clases privilegiadas europeas; y Francia, con su opulenta y frívola corte, fue el gran centro de difusión. 
Me encanta porque sus cualidades son la delicadeza, el espíritu joven, la sensibilidad y la sonriente felicidad.  
Al contrario del barroco y el neoclásico que vinieron antes y después de él, el rococó es intuitivo; no pretende ser intelectual ni didáctico. Su único objetivo es brindar placer visual y es la expresión de una gran fantasía poética.

The Happy Lovers - Fragonard
Alegoría de la Pintura - Boucher
El Certamen Musical - Fragonard
Peregrinaje a la Isla de Citerea - Watteau
Posada de Estoi, Portugal
Palacio Solitude, Alemania
Capitel de la Iglesia de la Pradera, Baviera
Prometeo Encadenado - Nicholas  S. Adam

martes, 25 de abril de 2017

Como Pompas de Jabón

yo amo los mundos sutiles,
ingrávidos y gentiles
como pompas de jabón

Me gusta verlos pintarse
de sol y grana, volar
bajo el cielo azul, temblar
súbitamente y quebrarse..

Antonio Machado


jueves, 20 de abril de 2017

Las Nubes

Las nubes nos dan una sensación de inestabilidad y de eternidad. Las nubes son —como el mar— siempre varias y siempre las mismas. Sentimos mirándolas cómo nuestro ser y todas las cosas corren hacia la nada, en tanto que ellas —tan fugitivas— permanecen eternas. A estas nubes que ahora miramos las miraron hace doscientos, quinientos, mil, tres mil años, otros hombres con las mismas pasiones y las mismas ansias que nosotros. Cuando queremos tener aprisionado el tiempo —en un momento de ventura— vemos que van pasando ya semanas, meses, años. 
Las nubes, sin embargo, que son siempre distintas en todo momento, todas los días van caminando por el cielo. Hay nubes redondas, henchidas de un blanco brillante, que destacan en las mañanas de primavera sobre los cielos traslúcidos. 
Las hay como cendales tenues, que se perfilan en un fondo lechoso. 
Las hay grises sobre una lejanía gris. 
Las hay de carmín y de oro en los ocasos inacabables, profundamente melancólicos, de las llanuras. 
Las hay como velloncitos iguales e innumerables que dejan ver por entre algún claro un pedazo de cielo azul. 
Unas marchan lentas, pausadas; otras pasan rápidamente. Algunas, de color de ceniza, cuando cubren todo el firmamento, dejan caer sobre la tierra una luz opaca, tamizada, gris, que presta su encanto a los paisajes otoñales.

...
Las nubes son la imagen del tiempo. ¿Habrá sensación más trágica que aquella de quien sienta el tiempo, la de quien vea ya en el presente el pasado y en el pasado el porvenir?


                                             José Martínez Ruiz, Azorín, (1873-1967)



miércoles, 19 de abril de 2017

Edgar Degas, Grácil Fantasía

El Ballet -esa especie de poesía con brazos y piernas- y las bailarinas fueron quizás la temática más frecuente en la vida de Degas y por la que más se lo reconoce. El artista estaba obsesionado con el baile clásico porque para él esa disciplina decía algo sobre la condición humana en general; la resistencia era la cualidad humana que más admiraba y esta danza le ofrecía un despliegue en el cual podía encontrar ciertos secretos humanos. Edgar Degas, tenía en ese sentido, el don de captar y transmitir el instante, el movimiento y la atmósfera.
Los invito a disfrutar de sus célebres bailarinas, acompañadas de la melodía de Tchaikovsky por si desearan imaginarlas en movimiento, practicando el delicado arte del ballet.


Foyer de la Ópera

Ensayo de Ballet

La Clase de Danza


Ensayo de Ballet en Escena

La Estrella

Bailarinas detrás de los Bastidores

Dos Bailarinas

Bailarinas con Tutú Rosa

Tres Bailarinas

La Escuela de Danza



Bailarinas

Bailarinas en Azul

sábado, 15 de abril de 2017

No me Arrepiento de Nada


He soñado muchos sueños que nunca se realizaron, 
los he visto desvanecerse al amanecer, 
pero he realizado suficientes sueños
como para hacerme seguir soñando.

He rezado muchas oraciones cuyas respuestas parecía que nunca llegarían
a pesar de haber esperado tanto tiempo tan pacientemente, 
pero he recibido suficientes respuestas a mis oraciones
como para hacerme seguir orando.

He sembrado muchas semillas que han caído al borde del camino 
para que se alimenten con ellas las aves
pero he sostenido las suficientes gavillas doradas en mi mano
como para hacerme seguir sembrando.

He confiado en muchos amigos que me han fallado
y que me han dejado a solas, llorando,
pero he encontrado suficientes amigos verdaderos
para hacerme seguir confiando.

He tomado de la copa de la decepción y el dolor,
he pasado muchos días sin una canción, 
pero he bebido el suficiente néctar de la rosa de la vida
como para hacerme querer seguir viviendo.

Howard Goodman



martes, 11 de abril de 2017

"Mis Ojos, que Codician Cosas Bellas..."

Como el mundo entero, quedo embelesada ante lo que fue capaz el genio de un hombre imponente cuya exhuberancia es abrumadora y emocionante. El período espléndido del Renacimiento permanece en la memoria de la humanidad por la existencia de genios excelsos como Miguel Angel Buonarroti, quien ejerció el arte como un sacerdocio, abdicó de los placeres terrenales y se consagró por entero a su labor. 
Miguel Angel aceptó a regañadientes la decoración de la Capilla Sixtina porque no confiaba demasiado en su talento pictórico, increíble, no?  además era humilde!  
Pero como dudaba de su obra a veces se sentía insatisfecho y por eso rompió varios de sus dibujos preparatorios para que las generaciones futuras no supieran de su fatiga y sólo percibieran la perfección de sus trabajos.
Miguel Angel decía: "vivo cansado a causa de los formidables trabajos y perseguido por mil angustias". Los poderosos para quienes trabajaba nunca estuvieron a la altura de la sensibilidad de semejante artista.  Por eso con el correr del tiempo su carácter se volvió más solitario e introspectivo, le gustaba trabajar solo, lo que empeoró sus padecimientos convirtiéndolo en un hombre irascible.  Sólo en los últimos años de su vida, fue amigo de la poetisa Vittoria Colonna, y este amor platónico alegró su vida y calmó su carácter. A ella le dedicó los melancólicos y hermosos sonetos Rime.


CVII

Mis ojos, que codician cosas bellas
como mi alma anhela su salud,

no ostentan más virtud

que al cielo aspire, que mirar aquellas.

De las altas estrellas

desciende un esplendor

que incita a ir tras ellas

y aquí se llama amor.
No encuentra el corazón nada mejor

que lo enamore, y arda y aconseje
que  dos ojos que a dos astros semejen.

Miguel Angel Buonarroti
(1475- 1564)


Rime de Miguel Angel, edición de 1623

jueves, 6 de abril de 2017

Arturo Frondizi, el Estadista Olvidado

Presidente Arturo Frondizi entre 1958 y 1962

Inexplicablemente, noto que no se recuerda para nada al último gran estadista que tuvo Argentina: el Presidente Arturo Frondizi; por eso yo le quiero dedicar un pequeño homenaje recordando algunos de los logros de su gestión: 

Firma de contratos con petroleras extranjeras, logrando el autoabastecimiento de hidrocarburos. 

Se exporta petróleo argentino por primera vez en la historia. 

Creación de Yacimientos Carboníferos Fiscales (Y.C.F.). 

Se declara la libertad de enseñanza, se autoriza la creación de universidades privadas y se crea el Estatuto del Docente. 

Incremento del número de escuelas técnicas y redenominación como Universidad Tecnológica Nacional, de la Universidad Obrera Nacional, creada en 1948. 

Política de radicación de capitales extranjeros (cuyas medidas principales fueron las leyes de inversiones extranjeras directas, promoción industrial y los contratos petroleros). 

Notable crecimiento de la industria automotriz, instalándose en el país varias empresas. 

Apertura al mundo en el campo cultural y creación de la Editorial Universitaria de Buenos Aires (E.U.de B.A.) y del Instituto Di Tella. 

Inauguración de la acería General Savio, en San Nicolás, Provincia de Buenos Aires. 

Primer lanzamiento de una aeronave construída íntegramente en el país. 

Se concesiona a la Compañía Italo de Electricidad, se crean la empresa Servicios Eléctricos del Gran Buenos Aires (S.E.G.B.A.) y el Consejo Federal de la Energía Eléctrica. 

Proyectos para la construcción de importantes obras públicas, como la represa El Chocón- Cerros Colorados y el Tunel Subfluvial que unirá las ciudades de Santa Fe y Paraná. 

Se levanta la proscripción al peronismo. 

Jubilación del 82% móvil.

Devolución de la CGT .

Inflación del 4% y deficit fiscal del 1% en el último año de su gestión. 

Superavit comercial, plena ocupación, eliminación de 300.00 puestos públicos.

Política exterior independiente con opiniones elogiosas de Nerhu, De Gaulle, Kennedy, Juan XXIII, Pablo VI, etcétera.

domingo, 2 de abril de 2017

A la Princesita de mi Hogar

Dejo el mundo atrás, 
 por fin llego a casa 
y tu andar suave, suavecito 
y tu misterio estelar 
vienen a recibirme, 
sos calor de hogar 

Mi patitas de seda! 
esperame siempre así, 
sentadita como una princesa 
y con ese cascabelito de tu voz 
que me besa 

Sos dulce como un bichito de luz 
porque jugás con estrellas rosas 
y soñás con angelitos 
y mariposas 

Desarmá mil ovillitos de lana 
y llená de alegría la casa; 
con las plumitas de tu juguete 
elevame a la calma. 

Carolina Lucía Hauscarriaga

Konstantin Razumov