lunes, 2 de mayo de 2016

Lo Esencial es Invisible a los Ojos


"Y las rosas se mostraron muy molestas.
-Son realmente hermosas, pero vacías- añadió el principito-. Uno se siente impulsado a dejarse morir por ustedes. Cualquiera pensará que mi rosa se parece a ustedes; pero ella sola es para mí más importante que todas ustedes juntas, porque ella es la que he cuidado y regado; ella es la que cubrí con el globo de cristal; ella es la que guardé con el biombo; ella es la que libré de las orugas que le molestaban, dejando sólo aquellas que se volvieron mariposas; es ella la rosa que oí quejarse, alabarse o mantenerse callada. En fin, ella es mi rosa.
Y volvió hacia donde estaba el zorro.
-Adiós- le dijo.
-Adiós- repuso el zorro-. He aquí mi secreto. Es muy sencillo. Consiste en que no se ve bien sino con el corazón, pues lo esencial es invisible a los ojos".

Este es el famoso pasaje de la fábula infantil El Principito, es un texto de gran valor poético y aparentemente sencillo que trata de las relaciones sobre las que se asientan la amistad y el amor. El cuento trata de un principito que es el único habitante de un pequeño planeta, del que escapa para huir de las discusiones con una rosa de la que estaba enamorado. Tras un largo peregrinar por seis planetas, llega a la Tierra donde encuentra un jardín de rosas, igual que la suya, que él creía única.

La obra es una alegoría y una valoración de la vida, una búsqueda de los valores del hombre y de los más puros sentimientos del alma en pleno clima de Guerra Mundial. Éste es el más conocido cuento del escritor francés Antoine de Saint- Exupéry (Lyon, 1900 - Sahara?, 1944) pero todas sus obras están basadas en sus experiencias como piloto de las fuerzas aéreas francesas y como aviador civil, y todas hablan de la "acción heroica".
En 1940 Saint - Exupéry se enroló en las fuerzas de liberación dirigidas por el General De Gaulle y desapareció durante una mision aérea quedando para siempre envuelto en la evocación romántica de la disciplina del vuelo, que exige el cumplimiento del deber aún cuando se arriesgue la propia vida.


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